Sí, todos sabemos que cumplir 30
es un tema, o al menos se supone que lo sea, aunque todos lo vivimos diferente,
cuando (y si) nos toca. Mi mamá, por ejemplo, dice que para ella fue
terrible, porque fue la confirmación de que ya no era una jovenzuela, mientras que
mi hermana estaba fascinada porque encontraba que los había cumplido justo
donde quería y que ya había logrado harto. Entremedio y como un
referente feliz, se me viene a mi mente mi papá diciendo que los 30 es la mejor
edad de la mujer (aw).
Aparte están la amiga que lo puso
como fecha crucial para “dejar de hacer tonteras”, la prima que simplemente se
deprimió, y el amigo que me dijo que aunque le había dado miedo llegar al mítico
número, cuando lo hizo encontró que era lo mismo solo que con más responsabilidades,
y más. En general es algo importante, y la gente sabe lo que piensa
al respecto tanto cómo recuerdan dónde estaban cuando fue el terremoto o supieron
que los mineros estaban vivos.
![]() |
| Soplando el número mítico. |
Pero resulta que yo no había cumplido
30 años de un día para otro: solo había cumplido un día más, que me había hecho
llegar a ese número, ¿cómo iba a sentirme diferente? Estaba usando la misma
ropa aún que el día anterior (veníamos bajando de un bus en el que pasamos la
noche), el espejo devolvía el mismo reflejo, y no obstante, me veía recibiendo
preguntas como ésas. ¿Qué tenía yo para contestar? ¿Era acaso tan diferente a
los demás, al grupo de veinteañeros que yo había dejado? ¿Tan parecida, también,
a los treinteañeros cuyas filas había pasado a engrosar?
Sí, y no.
![]() |
| A falta de buena foto amistosa entre gente de distinta edad, una entre especies. |
Así que, visto desde esa perspectiva… ya
no me importa. He aprendido a tomar y a respetar a cada quien tal como es, y a
no pensar que no podemos ser amigos sólo porque son muy menores o muy mayores, como
tampoco a pensar que tienen que serlo únicamente por estar más cercanos a mi propio número… Lo mismo me pasa con el
amor: no me importa si hay cierta diferencia, ni para arriba ni para abajo,
aunque por supuesto que es preferible por motivos biológicos y de ciclo vital humano
que sean más cercanos a mi propio número. Pero si algún motivo no es así, y yo siento algo,
filo.
Y sin embargo, por otro lado, resulta que sí me
importa la edad porque… yo no cambiaría la
mía. No volvería atrás. No retrocedería los años que tengo, y es que hoy soy mucho
más inteligente, compasiva, relajada y graciosa de lo que era antes. Entiendo mejor al mundo, sé mejor cómo hacer las cosas, y así es cómo me ahorro tantos errores de cálculo y con ello tantos - tantos - disgustos: Sé mucho mejor cómo vivir, y por eso soy mucho más feliz. Me es mucho más fácil ser feliz.
![]() |
| Mi papá y yo viendo a la elefanta Fresia. |
Cuando chica yo no entendía esa forma de pensar, encontrándola aburrida y un poco fatalista, porque me hacía sentir que mi papá estaba en cierta forma atrapado en su historia... que su exceso de identidad (por así decirlo) era más bien una falta de libertad... pero ahora lo voy captando, y eso que tengo apenas 30 años, y estoy recién empezando a construir. Puedo entender lo que es, con la experiencia y las elecciones personales, ir
acumulando cierto nicho y ciertas respuestas… ir forjando ese propio camino, que
en general se empieza a machete limpio, por mucho que uno tenga una familia y
amigos haciéndole barra a uno.
La verdad es que yo me alegro de haber dejado los 20s atrás. 20s: Check. Trabajo hecho, y a ver qué se me viene ahora. Que no se me malinterprete: hubo momentos muy lujosos y en ocasiones muy emocionante de vivir pero ¡qué años tan difíciles! en especial los primeros. ¡Qué dudas existenciales tan
fuertes, y qué manera de correr entremedio! Uno estudia, piensa, carretea, pincha,
se hace amigos, viaja, trabaja, discute con Chile y su tía (la autoexpresión es algo muy
importante y nuevo en ese entonces), y de alguna manera se
las arregla para hacerlo todo y para entremedio forjar una identidad: Es agotador. Una odisea. Pero lo agotador no es el ritmo de vida, que uno igual sigue en años posteriores... es que, a los 20, aún no se es tan fuerte, mentalmente. Uno, en general, recién está aprendiendo a distinguir matices, a tener paciencia, y a juntar esa fortaleza interna... No en vano es bordeando los 30 cuando suelen ganarse las maratones… el cuerpo llega a su auge mucho antes que eso, pero todavía falta desarrollar la mente. Y al final la mente manda.
![]() |
| Adelantado, pero se entiende la idea. |
Algunos tal vez piensen que siento así porque mis 20s no fueron fáciles, pero lo cierto es que igual la vida casi nunca lo es, ni para mí ni para nadie. Tiene un montón de cosas buenas y vale la pena vivirla, pero también es exigente, y requiere un montón de espíritu, de flexibilidad y de disciplina. Requiere un montón de trabajo… aunque como dicen “no hay que tomarla muy en serio porque igual nadie sale vivo de ella”, jejeje (Les Luthiers). La vida es para los valientes.
Y esta vida transcurre en todas las edades, que todas son respetables y tienen todas su propia lucha, lo que me recuerda a un cuento que leí una
vez cuando chica, que podría llamarse “El carrete de oro”. Era de un hombre a
quien una bruja le daba un carrete mágico, y con carrete me refiero a esas cosas
cilíndricas en donde se enrollan los hilos. El hilo mágico era de oro y
simbolizaba su vida.
Al empezar el cuento, el hombre
era tan solo un niño, y al recibir el carrete, se dio cuenta de que, cada vez en que sacaba hilo, se transportaba mágicamente a su propia vida cierto tiempo más
adelante. Así, y siguiendo la curiosidad, se trasladó a cómo sería de
adolescente, pero luego quiso saber cómo sería ir a la universidad, y luego
cómo se sentiría ser, por ejemplo, doctor (estoy inventando)… y de ahí cómo sería la mujer con la
que se casaría, y luego cómo serían los hijos, y después los hijos cuando grandes…
y así fue tirando y tirando el hilo, hasta que se murió, sin haberse detenido
realmente en ninguna de esas escenas.
Como casi todo cuento infantil,
es bastante violento, pero también deja su cuota de sabiduría: Si pasamos la
vida preguntándonos cómo será lo que viene a continuación, dejaremos de
vivirla, y entonces de pronto ya se habrá acabado. Es como esa vieja enseñanza
oriental que dice que la vida es como una taza de té… y que si no se toma con
consciencia y fijándose, de pronto ya no estará ahí: lo habremos tomado sin darse cuenta.
![]() |
| Una alega y otros la usan como consuelo cumpleañero. |
Y es por eso que estoy feliz de haber
cumplido 30. Por eso y porque mi papá dice que son la mejor edad en una mujer (aw).
Pd: ¡Encontré el cuento! Se llama "El carrete mágico" y está aquí. Eso sí, no logré encontrar quién lo escribió. No lo recordaba igual, jeje, pero sí parecido.






Que buen post, me gustó mucho, no es que me haya sentido identificada, jeje, muy positivo y buena onda, excelentes fotos, bienvenida de vuelta!!
ResponderSuprimirAsí que 30!! jeejjejejeje
ResponderSuprimirDefinitivamente, cada uno lo vive a su manera....para mí, cumplir treinta fue un poco como para tu mamá...drama porque sentía que ya no era una niña....pero ahora que ya los tengo y voy en los 31, me siento muy bien y no creo que se me venga otra crisis hasta los 40 jajajajaja....gracias a Dios por todo lo que he vivido. Muy buen post, cariños. Margarita.
ResponderSuprimirqué agrado volver a leerte en público. Abrazo, muy bueno!
ResponderSuprimirPabloGr.
4 años todavía para eso!!! Aprovechando cada momento.. Eso si mis 30 quiero cumplirlos con Toodo jijiji.... LM
ResponderSuprimirQue bueno que volviste y me divertí nuevamente leyendote!!!
ResponderSuprimirSabias tus palabras.
Que buena noticia la reapertura de Caleidoscopio, y sobre todo con un gran tema como llegar a los polémicos 30. Decidí que espero que cuando cumpla 30, sienta que es la edad a la que siempre querré volver.
ResponderSuprimirNK
Excelente post! me siento totalmente identificada, que rico que volviste a escribir!
ResponderSuprimirBV
Me encanta haber cumplido 30!
ResponderSuprimirAgradezco todo lo vivido, todo lo sufrido
Me ha hecho darme cuenta lo maravillosa que es la vida!
Y eso que dices es muy cierto, disfrutar el Aquí y El ahora.
Será que estamos mas sabias????
Un abrazo,
Jo
Pd: caleidoscopio reloaded!!!!!
Asì es pues, los 30 son los nuevos 20. Y la nueva juventud de la madurez. Es mejor, al final no? Somos jòvenes, nos sentimos màs guapas y empezamos a sentirnos que podemos hacer las cosas mejor que antes luego de los errores que pudimos cometer en el pasado veinteinero y de más para atràs.
ResponderSuprimirAl final creo que me quedo con el comentario de tu papá y de otros que también lo dicen: La mejor edad de la mujer es a los 30. Y vamos a vivirla!!!
Carmela
Guapa, que sorpresa volver a leerte.. descubro que sigo siendo tu admirador secreto aunque por lo visto tengo mucho post con el que ponerme al día - no había visto el de viajes...!
ResponderSuprimirSaludos, el admirador.
Me has ayudado a reforzar mis ideas. Qué buen post! Tuve mi crisis de los 25, ahora realmente me siento joven.
ResponderSuprimirQué hartos comentarios, gracias!!! Yo también espero que sea el inicio de nuevas aventuras, si no qué :D
ResponderSuprimirbuenísimo!!!!
ResponderSuprimir